martes, 28 de octubre de 2014

hace más de quince y de veinte...

esos son los años que hace que no iba al pueblo de mis abuelos paternos
lugar de vacaciones de mi niñez,
de aquellas VACACIONES EN EL PUEBLO,
aquellas que no se olvidan y que están llenas de historias que sí se recuerdan


pero primero vamos de ruta

primera parada, Tordesillas,
lugar de encierro de la pobre Juana la Loca, que vivió sus días viendo el Duero,
 
 
 
 en éste torreón,
debía ser la reina del patchwork y el bordado... pobre

esta escultura es preciosa y está delante del torreón
simboliza la cárcel , tanto física como mental, en la que estaba

y de la que no podía salir


 
 
 el color de la madera era espectacular y
 me pareció leer que era de un pino de la misma edad de Juana

 casi al lado de la misma, el mesón Valderrey,
en el que un buen plato de lechazo o cochinillo al horno acompañado de un buen vino de la ribera de Duero
hacen las delicias de cualquiera

después,
parada obligada en la tienda de Ana
galletas y pastas, amarguillos y feos, pelusas y
las rosquilas de palo
meriendas de muchas tardes
 y que hacían una bola en la boca porque son muy secas... 
pero luego un buen trago de agua y se acababa el problema
 
 
 y qué decir del pan...
de los mejores, se come solo, no hace falta aderezo, pero claro
con un buen queso de oveja...
buenísimo
y cuando se seca, frito y para desayunar, porque apenas absorve aceite
y está delicioso
forma parte de mis recuerdos de sabores de las vacaciones
 




 segunda parada:
Rueda
cuna de vino verdejo, uno de mis favoritos,
después de dar una vuelta






vamos a las bodegas palacio de bornos
¡¡¡¡ese vino es espectacular!!!





tenían una cafetería y tienda muy chula
simulaba una prensa de vino

y allí aprovechamos para comprar vino, garbanzos y alguna otra cosa
 en esas cestas, que yo las sitúo más hacia tierras de León y Asturias

 

bajo la atenta mirada de este morlaco

 





tercera parada:
Medina del Campo
con su imponente castillo, el castillo de la Mota,
hecho de millones de ladrillos, con su torre espectacular y majestuosa

pasado el foso, nada más entrar, Miquel ya se sentía caballero

 





 el torreón destaca en el cielo de la tarde castellana
que con el tiempo que estamos teniendo tiene un tono como de verano aún



aberturas en las murallas para acechar al enemigo


y piedras que volaron en catapultas


dentro, la capilla con una puerta inmensa



y por fin, punto de destino

Mota del Marqués
su iglesia, la del Salvador, del s. XVIque permanece así desde que tengo uso de razón

y el símbolo del pueblo
el castillo, del sX , torreón semiderruído,
punto de excursiones con los amigos, de meriendas muy planeadas, 
de ver las lágrimas de San Lorenzo, 
de subidas y bajadas...




 y cuando llegas arriba
la vista es la de la iglesia de San Martín, del s.XVI, al lado de la casa de mis abuelos,

 


la casa que recuerdo con más cariño, porque jugué con todos mis primos y desde pequeña
pasé veranos con mi abuela Manolita 
( "abuela vamos a recoger los huevos de las gallinas", le decía yo con tres años y mientras ella me bañaba me decía que aún no había cantado el gallo...que teníamos que esperar)
 y mi abuelo Evelio
( abuelo, llévame a ver los títeres !!! y él me llavaba a hombros)




 todas esas piedras, construyen el puzzle de mis recuerdos de niña,
de tardes con primos y tíos, con amigos, 
en las fiestas del pueblo, con las peñas, 
con Rebeca, amiga que aún conservo y que ha sido uno de los motivos de este viaje, 
el vernos después de tanto...

de tardes de no hacer nada,
de encierros de toros, de encierros por el campo, a caballo,
de subir en una reja para ver pasar las vacas por debajo






recuerdos que me niego a olvidar y que transmito a mis hijos
para que sepan cosas de sus bisabuelos
de su madre cuando tenía las mismas edades que ellos
para que aprendan a disfrutar de veranos interminables



 el alojamiento,
 en un apartamento rural, la propietaria, Marina, un encanto...
con un par de detalles que me hicieron gracia
una puerta antigua que hacía de puerta de un armario
y la colcha de patch con retales de tela de tapicería
me pareció muy adecuada al entorno












y , como colofón, os enseño mi última labor
un chal de ganchillo con la lana de algodón de tapicería

el marco escogido es la casa de mi bisabuelo
en la que pasé las vacaciones de mis tiempos de BUP hasta la Facultad

( qué tardes de estudiar Anatomía de primero de carrera para septiembre...)

es la puerta de la trasera, 
siempre ha estado pintada en verde y ahora muestra los estragos del tiempo




 a mí me gusta esa textura, desgastada y cargada de carácter, como era mi bisabuelo, Manolo...
y qué mejor marco para el chal que me ha llevado casi todo el verano hacer


 
las paredes de ladrillo en las que están las anillas 
que se usaban para sujetar a los caballos
 
 
 
 
 
 y la ventana desde la que oía a todas las vecinas 
la usé para poder extenderlo y que se apreciara bien el acabado
de todo el alrededor
 
 
 
 
 eso es todo...contenta una vez más de que me acompañéis

en la próxima entrada os enseñaré el motivo de este viaje fugaz de dos días

un beso a todas

martes, 21 de octubre de 2014

último baño en el lago


Llac de Moncortés
un paseo por bosques llenos de setas buenas y malas
caminos llenos de moras y endrinos

alrededor del lago hay embarcaderos para poder bañarse
y es muy agradable porque el agua está fresca y dulce



 me encanta la madera de los embarcaderos
y más si está mojada y se pueden ver todas las vetas




flores que despiden el verano
igual que nosotros
y después vamos a recoger moras para hacer mermelada






en un sitio así, lo que demanda es un buen pic nic
antes de que llueva, porque el sol empezaba a picar 
y las nubes se iban asomando por el horizonte




este año las moras y los endrinos están yendo más tarde
y es que el verano ha sido un poco indeciso

tarde de octubre en la que empezó a tronar
 y acabó con una buena tormenta de verano

un beso a todas


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